Saltar al contenido

Historia

Del monte Tang a Murcia

Ocho momentos en el camino del matcha.

  1. China · s. VIII

    El primer libro del

    En la dinastía Tang, Lu Yu escribe el Cha Jing, el clásico del té. El té se prensaba en tortas, se molía y se hervía. Ya entonces era materia y método: agua, fuego, medida.

  2. China · s. XI

    El batido

    En la dinastía Song aparece el diancha: el té en polvo batido en el cuenco hasta la espuma. Se celebran torneos para juzgar el color y la textura. El gesto que hoy conocemos empieza aquí.

  3. Japón · 1191

    Eisai trae la semilla

    El monje zen Eisai vuelve de China con semillas y con el modo de batir el té. Años después escribe el Kissa Yōjōki: beber té para cuidar la vida. El matcha echa raíces en Japón.

  4. Japón · s. XVI

    Sen no Rikyū y el chanoyu

    El maestro Sen no Rikyū depura la ceremonia del té. Una sala pequeña, pocos objetos, un solo encuentro. El lujo se vuelve atención: cada gesto cuenta, nada sobra.

  5. Estética

    Wabi-sabi

    De aquel silencio nace una idea de belleza: lo sencillo, lo desgastado, lo que pasa. Un cuenco irregular vale más que uno perfecto. La imperfección, mirada con calma, es plena.

    El árbol junto a las celosías de madera.
    el árbol
  6. El campo

    Sombra, piedra, grado

    Semanas antes de la cosecha, la planta se cubre. La sombra concentra el verde y el dulzor. La hoja se seca sin nervios (tencha) y se muele en piedra. De ahí el grado ceremonial.

  7. Uji, Kioto

    El origen

    En las colinas de Uji, junto a Kioto, el matcha encuentra su casa desde hace siglos. Agua, niebla y paciencia. De ahí viene la hoja que servimos.

  8. Murcia · hoy

    Por qué aquí, por qué ahora

    Murcia tiene luz y huerta, y un modo pausado de estar. Traemos el matcha a una ciudad que sabe esperar la fruta. Un salón para beber despacio, entre madera y verde.

La historia continúa en Murcia, con cincuenta socios fundadores.